Uruguay, Región América Latina · Artículo · 11 febrero, 2021

EUROsociAL+ contribuye a mejorar el acceso de las mujeres y niñas uruguayas a formaciones en STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas)

Por Annabelle Moreau Santos, consultora del área de políticas de Igualdad de Género de EUROsociAL+, Maestría en Ciencias sociales y asuntos europeos.

29,3%. Es la tasa mundial promedio de mujeres investigadoras.[1]En otros términos, solo una persona de cada cinco que hace investigación en el mundo es mujer y la brecha se amplía cuanto mayor es el nivel alcanzado en el escalafón. En el ámbito de la inteligencia artificial donde solamente el 22% de los profesionales son mujeres, este fenómeno es especialmente visible ([2) En ciencias, como en muchos aspectos de la vida en sociedad, las mujeres han sido relegadas a un lugar secundario. Hoy, 11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, es indispensable reconocer el rol crítico que juegan en ese ámbito y recordar, como lo indica Phumzile Mlambo-Ngcuka, secretaria ejecutiva de ONU Mujeres, que “todavía hay un largo camino por recorrer para superar los obstáculos que todavía enfrentan las mujeres y las niñas en la ciencia”.

¿Qué brecha de género en STEM en Europa y América latina?

En América latina y el Caribe el promedio de mujeres en ciencia es de 45,4%. Paralelamente, Europa cuenta con “casi 15 millones de científicos e ingenieros en la UE, el 59% son hombres y el 41%, mujeres[3]. Si estas cifras no parecen tan alarmantes [4] (paridad de género casi alcanzada), hay que subrayar que las mujeres científicas en la mayoría de los países se concentran en las ciencias sociales y en ciertas áreas de las ciencias naturales o médicas y continúan siendo una minoría en muchos campos de las STEM (segregación horizontal). Para visibilizar este fenómeno, se ha lanzado en enero de 2021 en España, la campaña #NoMoreMatildas que pretende integrar en los libros de texto escolares, todas las etapas educativas a las mujeres científicas que han sido olvidadas por la historia, y a la vez crear referentes que despierten en las niñas y jóvenes vocaciones STEM. Asimismo, en los países latinoamericanos las mujeres también son subrepresentadas en las STEM. Por ejemplo, en 2017, del total de investigadores en ingeniería y tecnología, solo el 36% eran mujeres en Uruguay. Un patrón que se acentúa en la universidad. Además, las investigadoras siguen sub-representadas en la redacción de artículos científicos y en los niveles más altos de las carreras profesionales[5] (segregación vertical).

Más precisamente en Uruguay, los procesos de enseñanza no han conseguido obtener mayores logros de igualdad y equidad real de género en el acceso a carreras científicas y tecnológicas. Para afrontar este problema y reducir la brecha de género, desde 2017, el área de Políticas de Igualdad de género de EUROsociAL+ – programa financiado por la Unión europea coordinado FIIAPP (leader); Expertise France e IILA – ha apoyado exitosamente la estrategia nacional de Uruguay para promover la accesibilidad de niñas y adolescentes a las diferentes formaciones en ciencia y tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM – Science, Technology, Engineering and Mathematics). En efecto, EUROsociAL+ ha facilitado la identificación de obstáculos inherentes al sistema educativo formal uruguayo (1); impulsado acciones afirmativas para la promoción de la accesibilidad de niñas y adolescentes a este ámbito de formación (2) y apoyado la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) en el diseño de un Plan integral para la promoción de la accesibilidad y permanencia de niñas y adolescentes a las formaciones en ciencia y tecnología (3).

EUROsociAL+ y ANEP, una colaboración exitosa

En el proceso de elaboración de este Plan de reducción de la brecha de género, la experta EUROsociAL+, Sarah Peers realizó un mapeo de programas europeos sobre niñas y adolescentes y STEM. Este diagnóstico de alto valor añadido sirvió para identificar las experiencias de España, Francia y Reino Unido. En este contexto, la experiencia escocesa de trabajo conjunto con familias, para reflexionar sobre la vocación profesional temprana de adolescentes, ha inspirado el sistema de becas de formación científica en Uruguay.

Este Plan integral ha sido recientemente aprobado (en mayo de 2020), e incluido en el Proyecto y Plan de Desarrollo Educativo 2020-24. Por lo tanto, la administración uruguaya está dando continuidad a los esfuerzos y los avances en términos de institucionalización son prometedores. De hecho, la implementación del Plan ya ha suscitado los primeros resultados en educación ciudadana. ANEP ha creado una batería de recursos formativos en su sitio web y ha difundido un listado de recursos digitales orientados a docentes de educación primaria y media. Además, ha constituido un grupo referente de mujeres científicas, con las que realizar actividades de difusión educativa. En septiembre pasado, se realizaron 4 jornadas de divulgación en el Polo Tecnológico de Pando (especializado en biotecnología), dirigidas a estudiantes y docentes.

El éxito de esta colaboración, no se debe solamente al apoyo de EUROsociAL+ en el proceso de elaboración del Plan integral, sino también al respaldo ofrecido por este programa a ANEP para facilitar un proceso participativo de discusión en su Red de Género, conformada por puntos focales de los 5 Consejos Sectoriales que la integran. Dicha discusión garantizó un enfoque integral, así como corresponsabilidad y apropiación entre los diferentes sectores educativos.

 La incidencia de los estereotipos

 Los estudios realizados en la última década ponen en evidencia que las diferencias de género en las habilidades de hombres y mujeres no explican la brecha de género en STEM [6]. Verónica Massa –  exdirectora de la Dirección de Derechos Humanos del Consejo Directivo Central de la ANEP en Uruguay – identifica los estereotipos y prejuicios como una de las principales causas de la subrepresentación de mujeres investigadoras en ingeniería y tecnología.

Las diferencias entre mujeres y hombres también se observan en sus condiciones de trabajo como investigadores. A nivel de la UE, la proporción de mujeres investigadoras que trabajaban a tiempo parcial es mayor que la de los hombres (13 % contra 8 %)[7]. En cuanto a la igualdad de remuneración, sigue existiendo una considerable brecha salarial entre hombres y mujeres en las ocupaciones científicas de I+D. Según el Foro Económico Mundial, las mujeres reciben becas de investigación más reducidas que los hombres[8]. Finalmente, el carácter sistémico de esta brecha de género en STEM queda reflejado en una última cifra : solo el 3% de los Premios Nobel en ciencias ha sido concedido a mujeres. Como lo afirma Audrey Azoulay, directora general de la UNESCO, ya es hora de que “aprovechemos la creatividad e innovación científicas de todas las mujeres y niñas y que invirtamos adecuadamente en el carácter inclusivo de la educación, la investigación y el desarrollo. Tenemos una oportunidad sin precedentes para utilizar el potencial de la cuarta revolución industrial en beneficio de la sociedad”.

Finalmente, cabe destacar que, durante el 2021, el programa EUROsociAL+ continuará apoyando a la ANEP en la implementación del Plan para que el mismo pueda desplegarse de manera eficaz en Uruguay y que pueda ser una práctica innovadora para otros países de América latina.

[1] Eurostat 2016

[2] World Economic Forum, 2019

[3] ONU Mujeres, 2019

[4] Informe Eurostat, 2018

[5] López-Aguirre, 2019; Bonder, 2015; Bernan et al., 2019; Pérez-Sedeño, 2008

[6] Instituto de Estadística de la UNESCO, 2019

[7] Eurostat 2016

[8] World Economic Forum, 2019

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Pais: Uruguay, Región América Latina
ODS: Educación de calidad, Igualdad de género
Área de Políticas: Políticas de igualdad de género
Tipo: Artículo

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