Colombia, Región América Latina, Región Unión Europea · 16 marzo, 2020

Valorar el trabajo no remunerado: un desafío para lograr la igualdad de género

EUROsociAL+  ha apoyado al Ministerio del Trabajo de Colombia en la implantación de su ley de igualdad salarial

Este año, muchas asociaciones feministas de todo el mundo han hecho un llamamiento a una “huelga del 8 de marzo” como parte del Día de los Derechos de la Mujer. Esta iniciativa destaca, entre otras cosas, la falta de consideración del trabajo no remunerado, que llevan a cabo principalmente las mujeres. ¿De qué se trata? Tener en cuenta el trabajo no remunerado, ¿en qué medida puede contribuir a mejorar la planificación e implantación de proyectos y políticas públicas?

Las mujeres están más presentes en el mercado laboral que antes: así, en Francia, la tasa de actividad de las mujeres fue del 68,2% en 2019, frente al 52,7% en 1975 (Encuesta de Empleo, Insee) Sin embargo, la reproducción de los estereotipos y los roles tradicionales de género sigue siendo decisiva en la división del trabajo por sexos y en la gestión del empleo del tiempo de mujeres y hombres. El tiempo de trabajo remunerado y no remunerado se distribuye de manera desigual: las mujeres generalmente realizan una parte desproporcionada del trabajo no remunerado (tareas domésticas, cuidado de niños y cuidado de personas dependientes) y dedican proporcionalmente menos tiempo que los hombres al trabajo remunerado. Así, en Francia, las mujeres dedican una media de 183 minutos a las tareas domésticas cada día, mientras que los hombres dedican solo 105 minutos (Insee, 2010). En otras palabras, esto significa que, al sumar los dos, las mujeres trabajan en general más que los hombres.

Un aspecto a tener en cuenta en las políticas públicas

Estas desigualdades tienen un impacto negativo en la participación de las mujeres en la esfera política y en su acceso a los puestos de responsabilidad o dirección, también llamado “techo de cristal”. El reconocimiento, la reducción y la redistribución del trabajo doméstico no remunerado es, por lo tanto, una condición para lograr la igualdad de género, tal y como se establece en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 5 .

Para ello, es necesario tener en cuenta este aspecto en la planificación e implantación de proyectos y políticas públicas. Por ello, este tema es una prioridad para la Unidad de Género del programa EUROsociAL +, que lleva a cabo acciones de potenciación de la capacidad de las instituciones de 19 países latinoamericanos para promover la autonomía física, económica y política de las mujeres, así como la transversalización de género.

En el ámbito económico, la ayuda técnica que proporciona EUROsociAL + también tiene como objetivo financiar políticas públicas de atención mediante la mejora del empleo, el fomento de la igualdad salarial, la participación de los hombres en las tareas domésticas y nuevas masculinidades.

Colombia: una herramienta para observar las desigualdades salariales

La Unidad de Género de EUROsociAL +, por ejemplo, apoyó a Colombia en la implantación de su ley de igualdad salarial, que se promulgó en 2011 pero cuya aplicación presentaba dificultades. El equipo ayudó al Ministerio de Trabajo a crear una herramienta para hacer un seguimiento de las desigualdades salariales.

La creación de este instrumento se inspiró en las experiencias francesas (índice de igualdad salarial, diagnóstico de igualdad salarial) y belgas (Instituto para la igualdad de mujeres y hombres.), así como en el sello de equidad laboral Equipares.

Esta propuesta se aplicará como parte de un proyecto piloto en 2020 con diferentes empresas y se propondrá para su validación a las autoridades del Ministerio de Trabajo, a las empresas y a las organizaciones sindicales.

Pais: Colombia, Región América Latina, Región Unión Europea
ODS: Igualdad de género, Alianzas para lograr los objetivos
Área Política: Políticas de igualdad de género

Compartir