Región América Latina, Región Unión Europea · Artículo · 1 diciembre, 2020

En un contexto excepcional son necesarias medidas excepcionales

Por Fernando de la Cruz, técnico de Gobernanza Democrática del Programa EUROsociAL + en la FIIAPP

Recientemente, la economista jefa del Fondo Monetario Internacional, Gita Gopinath, ha señalado que, tras el impacto del COVID el mundo se enfrenta a una trampa de liquidez global, lo que obliga a un uso decidido y contundente de la política fiscal y especialmente del gasto público para evitar los peligrosos efectos que podría tener la cronificación de esta situación en el largo plazo. Uno de los primeros en entender esta situación fue la Comisión Europea, que lanzó hace meses su plan de gasto público masivo denominado Next Generation EU con el objetivo de reactivar el espacio económico europeo.

Ante esta coyuntura el Centro de Formación de la Cooperación Española – CFCE en Montevideo, a través de la plataforma INTERCOONECTA de AECID, ha organizado el “Laboratorio sobre Gasto Público en el contexto del COVID-19” en el que participa el programa EUROsociAL+ de la Unión Europea junto con otras instituciones como la OCDE, CEPAL, el BID y el IEF, Instituto de Estudios Fiscales dependiente del Ministerio de Hacienda del Gobierno de España y entidad aliada del Programa. Aprovechando esta oportunidad que nos brinda el Laboratorio, EUROsociAL+ quiere trasladar tres mensajes clave en relación a la nueva coyuntura fiscal internacional, así como una relación de las acciones que despliega en la región latinoamericana en materia de gasto público.

Primero, el gasto público debe aumentar de forma significativa a nivel global. Tras una década de intervencionismo monetario por parte de los principales bancos centrales del mundo, el impacto del COVID ha obligado a una mayor laxitud y expansión monetaria (el 90% de los países desarrollados tienen sus tipos de interés por debajo del 1%, un 60% en el caso de los países emergentes). Esta situación ha dejado a los Bancos Centrales con un escaso margen de maniobra y obliga a que la política fiscal sea la palanca que reactive la economía global. En este contexto, el grueso de organismos financieros internacionales están recomendando un aumento significativo del gasto público financiado por una deuda barata, el aumento de los déficits públicos y la aplicación de impuestos selectivos a los sectores que mejor han capeado la crisis. Un entorno como el actual, de bajos tipos de interés y crecientes multiplicadores fiscales, favorece una expansión del gasto público sostenible de cara a evitar un “estancamiento secular”, es decir, un persistente bajo crecimiento económico, que podría durar décadas.

Segundo, es necesario que este aumento del gasto público se oriente de forma eficaz hacia aquellos sectores con un mayor impacto en la reactivación económica y de promoción de la cohesión social. En una primera instancia, parece imprescindible que parte de este aumento del gasto público se destine al sector sanitario para reforzar la capacidad pública para enfrentar y limitar los estragos generados por el coronavirus. De forma complementaria, en esta primera fase los estabilizadores automáticos han ejercido la función contra cíclica, sin embargo, no está resultando suficiente. Es necesario, por tanto, aumentar la inversión pública en aquellos sectores con mayores multiplicadores fiscales. Existe cierto consenso en que estos sectores son los relacionados con las infraestructuras productivas, las diferentes esferas del capital humano (educación, I+D, protección social) y las reformas que mejoren la calidad institucional. Por último, esta expansión debe tener como objetivo corregir las desigualdades, ya presentes en América Latina, que la crisis del COVID ha exacerbado aún más. Además, estas políticas redistributivas ahondarán en un mayor crecimiento económico.

Y tercero y último, un aumento de gasto público no puede llevarse a cabo de forma eficaz si las capacidades públicas no son reforzadas. Cuando las instituciones no se refuerzan y deben aumentar su ejecución presupuestaria pueden aparecer fenómenos de ineficiencia, mala asignación y corrupción. Para evitar estas situaciones es necesario reforzar las capacidades públicas en diversos ámbitos, como el normativo, los recursos humanos, la financiación, la formación y los incentivos, entre otros. Además, es necesario establecer un marco claro de trasparencia en la gestión y de rendición de cuentas sobre los resultados alcanzados, de manera que la ciudadanía refuerce su confianza en las instituciones y en su legitimidad para el manejo de estos recursos.

En este sentido, desde EUROsociAL+, en particular desde la línea de finanzas públicas, estamos tratando de poner en práctica políticas fiscales orientadas a la reactivación económica y el fomento de la cohesión social. Para ello, estamos apoyando al Estado de Guanajuato de México para diseñar una nueva política social que permita aumentar el gasto social y reducir así los niveles de pobreza y desigualdad de la región. En el ámbito de la eficacia del gasto estamos apoyando en materia de “evaluación del gasto público” y “de transversalización del enfoque de género en los programas presupuestales por resultados” en países como Paraguay, Argentina, Brasil y la región centroamericana. Finalmente, en lo referente al refuerzo de las capacidades estatales, toda el área de Gobernanza de EUROsociAL+ trabaja en el fortalecimiento de las capacidades institucionales en ámbitos como la justicia, el desarrollo territorial y el buen gobierno.

 

Pais: Región América Latina, Región Unión Europea
ODS: Reducción de las desigualdades, Paz, justicia e instituciones sólidas, Alianzas para lograr los objetivos
Área de Políticas: Políticas de Gobernanza Democrática
Tipo: Artículo

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