La Unión Europea, América Latina y el Caribe aúnan fuerzas para un futuro común

Federica Mogherini ha anunciado una comunicación conjunta al Parlamento Europeo y al Consejo sobre las relaciones UE y América Latina y el Caribe, destacando la importancia de la lucha contra la desigualdad y el rol de programas como EUROsociAL+

La UE está definiendo una asociación política renovada con América Latina y el Caribe. La «Comunicación conjunta» llega 10 años después de la última gran estrategia de la UE para la región. Llega en un momento difícil de crisis en Venezuela, donde la UE busca activamente una vía de solución pacífica y democrática a través de un grupo de contacto internacional.

En el espacio atlántico más amplio, la Unión ampliará la cooperación y establecerá asociaciones más intensas con América Latina y el Caribe, basadas en valores e intereses comunes.

En este contexto, Federica Mogherini desea evocar una panorámica más amplia. «América Latina y el Caribe son socios cercanos e importantes para la UE», afirma. «Aunque estemos geográficamente apartados, nos sentimos más próximos a ellos que a ningún otro continente; hoy estamos más cerca que nunca».

La cohesión social está bajo presión constante en un contexto marcado por la globalización, la desigualdad social, la rápida urbanización, el cambio climático, la degradación del medio ambiente, las catástrofes recurrentes y cada vez mayores, los flujos migratorios y los desplazamientos forzosos. Todos estos retos plantean especiales problemas a los países ALC más vulnerables y pueden ser objeto de intercambio de experiencias y buenas prácticas entre ambas regiones.

De cara a los próximos cinco años, la UE aspira a lograr un compromiso político más estratégico, con una agenda de comercio e inversión responsable y con el consiguiente impacto máximo de su cooperación con los países de la región. Todo ello representa un nuevo equilibrio en las relaciones de la UE con América Latina y el Caribe basadas en una asociación entre iguales.

Ambas regiones deberían reforzar la cooperación en materia de sistemas fiscales justos y eficaces y de protección social como instrumentos esenciales para fomentar un crecimiento económico integrador y abordar la desigualdad. Esto se basaría en la incipiente cooperación en materia de buena gobernanza presupuestaria, en la que existe un alto nivel de compromiso para abordar el fraude, la evasión y la elusión fiscales.

Veinte años después de que los líderes de ambos continentes se reunieran en Río de Janeiro en junio de 1999, prosiguen los esfuerzos para construir una asociación plenamente regional basada en compromisos y valores comunes. Al mismo tiempo, la UE manifiesta su voluntad de intensificar su compromiso con las agrupaciones subregionales y con los países dispuestos a seguir avanzando. La UE se propone lograrlo a través de la cooperación en cuatro ámbitos: la prosperidad, la democracia, la resiliencia y una gobernanza mundial eficaz.

A través de programas como EUROsociAL+, ambas partes podrían intercambiar experiencias sobre fiscalidad, políticas redistributivas y prestación de servicios sociales, en especial mediante el aprovechamiento de las medidas innovadoras en ALC sobre digitalización del proceso de cumplimiento de las obligaciones fiscales. Debería activarse el diálogo birregional sobre cohesión social. Ambas regiones deben seguir cooperando para garantizar la futura aplicación de normas mundiales en evolución en materia de transparencia, así como el intercambio de información, fiscalidad justa y normas mínimas contra la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios.

La UE tiene la intención de completar su red de Acuerdos de Asociación y Comercio, en particular con Chile, México, el Mercosur y el Caribe (en el marco de las negociaciones con el Grupo ACP), así como de completar la ratificación del Acuerdo de Asociación UE-América Central y el Acuerdo Comercial entre la UE y Colombia, Ecuador y Perú.

A lo largo de esta cooperación estratégica revitalizada, la UE quiere hacer hincapié en la importancia de comprometerse seriamente con un grupo de 33 países que en los últimos diez años han duplicado con creces sus inversiones en la UE. Juntos constituyen el cuarto mayor socio comercial de la UE.

América Latina y el Caribe son socios esenciales para la UE en los foros multilaterales. Sin su apoyo, la UE sería incapaz de alcanzar objetivos importantes en ámbitos como el cambio climático, el desarrollo sostenible, la paz, la seguridad y los derechos humanos. Juntos representamos a un tercio de los miembros de las Naciones Unidas, lo que nos convierte en socios fundamentales en un orden multilateral basado en normas.

La cooperación cultural puede contribuir a que la diversidad cultural compartida UE-ALC y el rico patrimonio cultural sean un recurso para el desarrollo humano y el crecimiento económico. La UE propone un enfoque de política cultural interpersonal dirigido a los operadores culturales y la promoción de asociaciones, coproducciones e intercambios en torno a tres pilares: i) apoyo a la cultura como motor de desarrollo social y económico; ii) promoción de la cultura y el diálogo intercultural para las relaciones intercomunitarias pacíficas, y iii) refuerzo de la cooperación en materia de patrimonio cultural.

Documento completo en español: https://eeas.europa.eu/sites/eeas/files/2_es_with_banner.pdf (los resaltados corresponden a diferentes extractos de la citada comunicación conjunta del Servicio Europeo de Acción Exterior al Parlamento Europeo y al Consejo sobre las relaciones UE-ALC: la Unión Europea, América Latina y el Caribe: aunar fuerzas para un futuro común).

Servicio Europeo de Acción Exterior / EUROsociAL+